~ Sei Shonagon, como yo, escribía listas. Tenía una libretita que guardaba debajo de la almohada. Cada mañana se levantaba y anotaba en ella, por ejemplo, "Cosas que despiertan una querida memoria", y luego detallaba: "malva seca", "un trozo de tela purpura entre las páginas de un libro", "el abanico del año pasado", "una noche de luna". Con frecuencia se aburría; era cortesana y no tenía muchas cosas que hacer. A veces, en todo el día no hacía más que mirar caer las flores de los cerezos. Otras veces se ponía triste, muy triste, y pensaba que la vida no valía la pena y quería desaparecer para siempre; pero, entonces, encontraba unas hojas de papel mishinoku, y al extenderlas y examinar el borde blanco decorado con delicados dibujos negros, todo le parecía hermoso y decidía resistir un poco más. Le gustaba lavar su cabello y vestir kimonos perfumados; en ese caso se sentía feliz y noble, aunque nadie la observara. Y una noche, ya mayor, murió plácidamente mientras dormía.
En el colegio yo tenía una libreta en la que dibujaba, anotaba cosas que se me ocurrían y escribía listas. Un día que dibujaba en ella, en clases de biología, la profesora me sorprendió y me mandó a hablar con el inspector, que estaba ocupado. Tuve que esperarlo en la biblioteca. Fue entonces que por primera vez, en un libro de la biblioteca de mi colegio, leí acerca de Sei Shonagon, y supe que ella tenía una libreta como la mia.
La libretita de Sei era más bien como un cuaderno o un libro, y la almohada en que la guardaba, una especie de baúl para colocar en la cabecera de cama. Además, sus reflexiones eran de una inusual inteligencia y sensibilidad. Había diferencias entre Sei y yo, pero a pesar de ellas sentía que transmitíamos en la misma onda. Y entonces, a veces, mientras viajaba en la micro, me imaginaba en ese mundo de kimonos perfumados, ritmo pausado y refinada simpleza en que consistía el Japón de la era Heian, y hacía aparecer a Sei. La veía entre el cortejo de la emperatriz Sadako, que desplegaba su ceremonial al tenor de ambientes oceánicos recreados por jardines karesansui. De pronto, al notar que la observaba, Sei me miraba, y sólo eso bastaba para reconocernos, para entendernos esencialmente iguales, necesariamente vinculados, como dos piezas de un rompecabezas que por fin se encuentran. Tal como le ocurrió al guatón Eric cuando se topó con otro chileno en medio de una concurrida plaza de Praga.
Bueno, con los años he conocido gente con libreta y gente sin libreta. La verdad, ya no creo que signifique gran cosa. Una vez leí que el tiempo suele pulverizar los prejuicios y el encanto. Debe de ser.
En el colegio yo tenía una libreta en la que dibujaba, anotaba cosas que se me ocurrían y escribía listas. Un día que dibujaba en ella, en clases de biología, la profesora me sorprendió y me mandó a hablar con el inspector, que estaba ocupado. Tuve que esperarlo en la biblioteca. Fue entonces que por primera vez, en un libro de la biblioteca de mi colegio, leí acerca de Sei Shonagon, y supe que ella tenía una libreta como la mia.
La libretita de Sei era más bien como un cuaderno o un libro, y la almohada en que la guardaba, una especie de baúl para colocar en la cabecera de cama. Además, sus reflexiones eran de una inusual inteligencia y sensibilidad. Había diferencias entre Sei y yo, pero a pesar de ellas sentía que transmitíamos en la misma onda. Y entonces, a veces, mientras viajaba en la micro, me imaginaba en ese mundo de kimonos perfumados, ritmo pausado y refinada simpleza en que consistía el Japón de la era Heian, y hacía aparecer a Sei. La veía entre el cortejo de la emperatriz Sadako, que desplegaba su ceremonial al tenor de ambientes oceánicos recreados por jardines karesansui. De pronto, al notar que la observaba, Sei me miraba, y sólo eso bastaba para reconocernos, para entendernos esencialmente iguales, necesariamente vinculados, como dos piezas de un rompecabezas que por fin se encuentran. Tal como le ocurrió al guatón Eric cuando se topó con otro chileno en medio de una concurrida plaza de Praga.
Bueno, con los años he conocido gente con libreta y gente sin libreta. La verdad, ya no creo que signifique gran cosa. Una vez leí que el tiempo suele pulverizar los prejuicios y el encanto. Debe de ser.




12 comentarios:
Manuelito:
Otra vez soñando e imaginandote cosas. Hay onda entre Sei y Tú, eh, eh, eh.
Hablando en serio puedo decirte que mi sobrino mayor tambien tiene una libreta y anota suceso o palabras que encuentra bonitas, creo que en general se parece mucho a tí, así es que te entiendo.
Sabes me gusta mucho leer tu Blog, eres entretenido para escribir, deberías dedicarte a ser escritor, siempre lo abro para ver si has anotado algo nuevo.
Ah el anónimo era yo.
Yisenia
Hola Manuel
Hoy me encontre con la agradable sorpresa de que habías escrito algo. Concuerdo con Yisenia, deberías escribir libros...lo haces muy bien!!
Claro que el remate fue como chocar con una micro, me sacó una risotada gigante lo del Guatón Eric! JAJAJAAJ
Quizas todos tenemos por ahi nuestro librito, sólo que no todos tenemos el talento tuyo y el de Sei.
Saludos!
Ranny
Manuel,
Como siempre un deleite leerte. Me ha gustado especialmente esto que escribiste. No sé, será porque me enteré de algo que no sabía, será porque la historia me pareció especialmente hermosa, será porque me atraen las coincidencias, será porque me gusta como tú las describes, guatón Eric incluido.
Esa frase del final me dejó pensando.
Un abrazo,
concuerdo con el primer comentario y con la panchi y con la polaf en que escribes de lo mejor. admiro tanto esa capacidad tuya de volver todas las historias interesantísimas y llenas de detalles preciosos.
notable lo del guatón eric también. se robó la película.. o bueno, el post.
no tengo mucho más que aportar. ando particularmente en otra estos días. cuando nos veamos te voy a contar :)
besou!
hace tiempo que esperaba un post tuyo com este....la de las historias minimas que se hacen maximas
un deleite
Manuel, en primer lugar, hoy hice "surtido de verduras", cacho que te las habrías hecho chupete.
También soy "un loco de las libretitas, cuadernos y las listas". Recuerdo una que hice hace más de 10 años en donde enumeraba -sin jerarquías- a todas las minas con las que me hubiera gustado casarme (la Bolocco, la Argandoña, Gatúbela, la Princesa de Sankokai y otras 40 más...).
Notable, como siempre, amigo. Un deleite seguir sus escritos y ¿quién es el Guatón Eric?
Muchos saludos!!!
yo si tengo libreta, siempre la tengo cerca mio, por ejemplo cuando despierto y me acuerdo de lo que soñé, lo escribo.
O cuando encuentro una receta de cocina que me guste, o una canción...
^^ esta muy lindo tu blog, me gusta como escribes =D
miau!
Hace tiempo que no pasaba por aquí...
Sabes, yo tengo una libreta o mejor dicho tengo varias. La 1ª está en mi velador, allí anoto pensamientos e ideas varias generalmente extraídas de la tv, cine o momentos de soledad.
La 2ª, que deambula por la casa, sirve para narraciones varias, inventos cuentísticos, sin mucho valor tal vez, pero que me hacen creer en un futuro alternativo...
Y la 3ª está en la cartera: es la libreta de emergencia. Aquella que hace frente, cual ambulancia, a las situaciones curiosas, necesidades urgentes o datos fricks que debo recordar.
Lindo lo que escribiste. Bueno, la primera vez que te escribí, parece que te dije lo lindo que escribes.
Me gustan esas historias tuyas, tan simples y llenas de sentimiento.
Saludos!
me gusta mucho cuando escribes sobre algo oriental te sale ta fluído etereo,fántastico manuel
ME ACUERDO QUE CUANDO ESTABA TRISTE EN ESPAÑA ME MANDASTE UNA NOTA SOBRE SEI,LA VIDA A VECES ES MUY ABURRIDA CUANDO SE HA EXPERIMENTEADO MUCHAS COSAS O EL PENSAMIENTO LOGRAS MUCHAS COSAS IMAGINABLES O NO TIENES QUE LUCHAR POR TU SOBREVIVIENCIA AHÍ BUSCAS UN SENTIDO A LA VIDA,TU LO SABES SON LAS ETENAS CONVERSACIONES CON MIS AMIGOS,TODOS CURIOSOS ,SERES SENSIBLES QUE SABEN QUE LA VIDA ES MUCHO MÁS DE LO QUE TE IMPONEN.
BUENO Y QUIEN NO TIENE UNA DE ESAS LIBRETITAS...LA MIA ES CON UNAS RAMAS JAPONESAS EN SU PORTADA TIPO VINCENT(TU ME LA REGALASTE)AHÍ ANOTO MIS SUEÑOS Y LO QUE APRENDO DE LA VIDA EN EL SENTIDO ESPERITUAL PARA VIVIR CADA DÍA MÁS FELIZ DE LO QUE SOY PERO NO ME DOY CUENTA A VECES LO AFORTUNADA QUE HE SIDO EN TODO TERRENAL Y ESPIRITUAL.
FELICITACIONES
Se me escapa la sonrisa siempre que encuentro coincidencias de este tipo. Què gracia, reconforta.
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